Colectivo Detroit: La declaración

El día que por fin me atreví, ella estaba sentada en la parada del autobús a una hora que no era la usual. Su pelo esponjoso y abultado por la humedad le daba un aire infantil; estaba enfrascada en un libro y, de vez en cuando, hacía algunos mohines e incluso emitía alguna carcajada corta. Hacía dos meses que la veía en el mismo lugar, siempre a las 8, cuando yo paraba en el semáforo que coincidía con la parada 141 del 28, donde ella esperaba. Cada día de aquellos 61 quise acercarme aunque solo fuera para percibir su...

El noviembre de Kate, de Mónica Gutiérrez (Serendipia)

Si hay algo difícil en estos días que corren es encontrar a alguien o algo que realmente te haga sentir bien. Ya sabéis a lo que me refiero: alguien con quien charlar y que te escuche de verdad sin que la conversación sea un (mal)educado intercambio de egos; o alguna cosa material que valga más por cómo te hace sentir que por fanfarronear ante los demás. Por eso, cuando leo que las novelas feel good son lecturas fáciles que lo único que intentan es entretenernos para pasar un rato agradable, me pregunto, ¿acaso lo que nos mueve no es...

Colectivo Detroit: Ser de (sin la A)

Sin la A Se me ocurren muchos motivos por los que volver, pero el primero que cruzó mi mente fue ese sendero bohemio que definiste por mí, ese en el que pude descubrir los escondites de quienes deciden que es en ese sitio donde quieren consumir su tiempo. Conoces mi opinión sobre los folletos que venden recorridos por el mundo repletos de monumentos. No coinciden conmigo ni con mi modo de vivir. Yo prefiero perderme en el metro, oler flores en los comercios, revolver tenderetes llenos de gente, sorprenderme con un nuevo descubrimiento, beber un té frío en el...

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