Abuelo… ¡Mundo!

Hoy, 10 de octubre, sería el cumpleaños oficial de mi abuelo Cano. Y digo oficial porque ni él ni nadie que yo haya conocido sabía la fecha exacta en la que llegó a este mundo. Era 1934 y a los niños, sobre todo en los pueblos, no los registraban al nacer sino que podían pasar días hasta que se formalizaba el trámite. Mi abuelo hubiera cumplido 87 años, aunque en realidad se fue hace muchos, casi 30. Del día que falleció sí que me acuerdo. Fue el 17 de julio de 1993. Yo tenía 9 años y llevaba casi una semana durmiendo en...

Entrevista a Miriam Aguilar, no madre por circunstancias: “Cuando decidí no seguir buscando un hijo, sentí liberación”

En mi última Veleta reflexionaba sobre el hecho de ser o no madre y, en concreto, de serlo o no a partir de una determinada edad. Tengo muy presente el tema porque en nada cumplo 38, no tengo hijos por elección, y el reloj biológico está continuamente marcándome la cuenta atrás. Y yo, reina de las decisiones fundamentadas, estoy documentándome bastante sobre el tema. En realidad, aunque todavía está por ver si tengo o no descendencia, me he dado cuenta de que, en este punto, me interesa más conocer la no maternidad. Sobre todo, porque tengo muchos más referentes...

Rozar los 40, ser o no ser madre y la generación NoMo

Las tres edades de la mujer, de Gustav Klimt

Olvido Gara, Alaska, es, desde los años 80, uno de los personajes públicos más icónicos de nuestro país. A pesar de que su figura nunca me ha llamado especialmente la atención ni he seguido sus andanzas en los realities de televisión, hace poco la vi en una entrevista y me empezaron a resultar interesantes tanto su trayectoria como su forma de ver la vida. Parece ser que su canción, “A quién le importa”, lanzada con Dinarama por el 86, fue toda una declaración de intenciones y uno de sus mantras en muchos aspectos, entre de ellos, el de la maternidad. Y, este verano,...

El verano de los pueblos

Estos días de vacaciones de 2021 se supone que debería haber estado aquí. Sin embargo, he pasado la mayor parte del tiempo en algún punto de por aquí. No hace falta que os diga quién es el responsable de las restricciones de mi viaje al extranjero porque seguro que ya le conocéis: empieza por C y termina por -19. No sé a vosotras, pero a mí, que se me chafen los planes (algo que pasa cada verano desde hace cinco) me sienta fatal y luego me cuesta que me caigan bien los nuevos. Hasta hace unos días cuando, montando en bici al atardecer, vi un precioso sol...

Mi magdalena de Proust del verano: los boquerones en vinagre

Boquerones en vinagre

Cuando éramos pequeñas, por finales de los 80, mi hermana y yo salíamos de vez en cuando con mi padre  a tomar el aperitivo. Normalmente, íbamos al bar de debajo de mi casa, que tenía un cartel en la entrada que ponía “Bar Sayagues”. Como nunca entendimos bien el nombre (siempre me pareció que le faltaba la diéresis), nosotras siempre decíamos que bajábamos donde Marcelino, el dueño, y allí descubrí una de las comidas que más me chiflan: los boquerones en vinagre. La Tere, la mujer de Marcelino, los hacía ella misma en un office tan pequeño como un armario de...

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