Cinco libros de ficción con los que aprender historia (y que no son novelas históricas)

Ya os he contado en varias ocasiones que mi lista de lecturas dice mucho de mí, tanto por los libros que leo como por los que no. Por ejemplo, en ese listado encontraréis muy poca novela histórica, aunque una de las cosas por las que la lectura tiene mucho sentido para mí es el aprendizaje continuo que supone.

Con esto quiero decir que, a pesar de que el género de la novela histórica no es una prioridad en este momento, sí que me gusta aprender historia, y lo hago a través de novelas que se encuadran en ciertos contextos históricos. Por eso, hoy traigo una relación de cinco novelas para curiosos que, como yo, disfrutan con un buen libro de ficción enmarcado en un tiempo histórico real. Aquí va la lista.

El abuelo que saltó por la ventana y se largó, de Jonas Jonasson. La penúltima aventura de Allan Karlsson comienza el día en que se escapa por la ventana de la residencia de ancianos donde vive, el mismo en que cumple 100 años. Con tan solo unas coronas en el bolsillo, calzado con unas pantuflas y un paso cansino propio de su edad, nadie, ni siquiera él, podría haber supuesto el alcance de ese nuevo episodio de su vida. Para cualquier abuelo esta habría sido, sin duda, una escapada bien corta, pero Allan Karlsson convierte su fuga en una historia sonada en toda Suecia -a la altura de todas sus vivencias- en la que mantendrá en vilo no solo a policías y periodistas, sino también a una famosa banda a la que ha robado, por casualidad, una maleta repleta de dinero. Este punto de partida es la excusa perfecta del autor para encajar, a modo de puzle, este nuevo episodio de la vida de Karlsson con las mil y una anécdotas que se han sucedido a lo largo de su vida, en las que se convierte en actor principal de la historia mundial del siglo XX. No es necesario adentrarse demasiado en el libro para percatarnos de que el concepto de la historia nos suena un poco a Forrest Gump, un hombre sencillo que vive la historia del siglo XX en primera persona. Eso sí, con unos cuantos años más y en versión europea.

Sostiene Pereira, de Antonio Tabucci. La etapa histórica que retrata Sostiene Pereira se sitúa en plena dictadura de Salazar, en el año 1938, en Portugal. En este momento, la cosa estaba delicada para los periodistas, con  terribles consecuencias para aquellos que se atrevieran a publicar algo inapropiado. No obstante, la autocensura entre ellos estaba a la orden del día. Pero a Pereira todo esto le pilla lejos: periodista, director de la sección cultural del Lisboa, un humilde periódico vespertino lisboeta, vive ajeno a los acontecimientos políticos y a la parte más dura de la represión de la dictadura de Salazar. Hasta que Monteiro Rossi, su ayudante, lo pone todo patas arriba, provoca un cisma en su existencia y termina poniendo patas arriba todo el convencionalismo en el que vive. Esta obra de Tabucci es una excepcional declaración de guerra contra el conformismo y la opresión, una llamada a la conciencia del cuarto poder en particular y de la sociedad en general en el contexto de la dictadura salazarista, con una guerra en marcha al otro lado de la frontera y con los totalitarismos en auge en toda Europa. Todo ello, enmarcado en la preciosa ciudad de Lisboa y en algunos de los maravillosos rincones del país vecino.

Medusa, de Ricardo Menéndez Salmón. Prohaska es un artista alemán que trabaja para el Ministerio del Reich para la Ilustración Pública y Propaganda. En el desempeño de su trabajo como fotógrafo, inmortaliza las escenas más duras y sombrías de la Alemania nazi; capta verdaderas atrocidades escondido detrás de su objetivo. El libro relata la culpa y las secuelas personales que este trabajo deja en Prohaska, que un día abandona su Alemania natal para no volver y viajar por el mundo retratando el horror y la barbarie alrededor del globo. ¿Es Prohaska un voyeaur del horror, un sádico, o un testigo de la Historia y un artista que deja su legado?

Los millones de Brewster, de George Barr McCutcheon. Enmarcado en la filosofía de los Felices Años 20 americanos, esta novela cuenta la historia de Monty Brewster, un joven americano prometedor que un buen día recibe un millón de dólares de la herencia de su abuelo. Unos días después, le informan de que ha heredado otra fortuna mucho mayor de un tío lejano. Sin embargo, para cobrarla, hay un requisito: tiene un año para gastar la herencia de su abuelo o se quedará sin nada. Por supuesto, Monty acepta el reto y, aunque a priori parece el sueño de cualquiera, no le será tan fácil gastar ese millón de dólares porque: no le puede decir a nadie lo que pasa, tan solo lo saben sus abogados; no puede hacer donaciones extravagantes; tampoco puede comprar propiedades u otro tipo de bienes porque al cabo del año eso supondría que tendría bienes tangibles derivadas de la herencia de su abuelo. ¿Qué le queda, entonces? Fiestas, viajes, lujos,… pero la alta sociedad neoyorquina empezará a hablar y a cuchichear sobre el nuevo rico; ¡se ha vuelto loco de remate!

Nada, de Carmen Laforet. Hay mucho escrito sobre la Guerra Civil y la posguerra española, pero lo que hace particular a esta novela de Laforet, como a La Colmena, de Camilo José Cela, es el punto de vista desde el que se cuenta la historia: es la gente vulgar, son los protagonistas en silencio los que toman la voz y nos narran cómo se vivió esta época. Solo hace falta entrar en el piso de la calle Aribau para extrapolar toda esa pobreza y el sentimiento de desolación de los personajes para trasladarlo a las calles. Me imagino la casa de Andrea, la protagonista, grande, muy grande, enorme. Pero también desolada, vieja, sucia y gris. Apena entra luz  por las ventanas y el ambiente, como el mismísimo libro en sus últimas páginas, se convierte pesado, va de más a menos, justo como las esperanzas de Andrea.

Y, ¡hasta aquí! Además de los cinco anteriores, aquí puedes encontrar una amplia lista de libros por si necesitas inspiración. Y, porfa, si tienes alguna recomendación para mí, ¡déjamela en comentarios!

6 comentarios

  1. Happiness life
    30/04/2019

    Buenaas!
    Leí el del abuelo y me encantó ^^
    <3

    Responder
    1. Patricia
      01/05/2019

      Es un libro muy entretenido, un Forrest Gump a la europea ¡y con muchos más años!

      Responder
  2. Carolina
    30/04/2019

    Hola.
    El único que me suena es el del abuelo y porque me hizo bastante gracia la sinopsis. Espero leerlo algún día.
    Nos leemos.

    Responder
    1. Patricia
      01/05/2019

      La sinopsis le hace justicia a las peripecias del abuelo, jejeje.

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  3. Buenísima entrada. De los libros que recomiendas hay dos que me llaman especialmente la atención: el de Nada de Laforet, que lo tengo pendiente desde hace muchísimo tiempo y Medusa porque la sinopsis me resulta interesante. Un saludo!

    Responder
    1. Patricia
      01/05/2019

      Son dos buenos libros. Duros, muy duros, cada uno en su contexto, pero de los que sacas mucho aprendizaje.

      ¡Gracias por comentar!

      Responder

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